Esta vez, a Jorge Soto de Moenia le tocó estar del otro lado del escenario. Y desde ahí veía con admiración a un Alan Wilder que horas más tarde estaría tocando el sintetizador que él mismo le había traído. Como diría su compañero de grupo, Alfonso Pichardo, quién iba a imaginar que Wilder estaría tocando un sinte de Moenia. A Jorge le robamos unos minutos para que nos platicara sobre aquella noche del 14 de mayo en El Lunario.