![]()
Por: D1a3lo
Fort Lauderdale, Florida.- Qué puede uno esperar de un lugar donde en la gira pasada no estaba ni siquiera cerca de llenarse, tanto así que al cancelarse todavía podías ir al segundo concierto en Tampa para poder hacer válido tu boleto y aun así no se llenó el lugar. Un lugar donde el reggeaton y la salsa dominan la radio y muy dificilmente uno puede escuchar Personal Jesus en la estación de “los 80’s, 90’s y ahora” (el mix FM de la Florida). Con tales antecedentes, no puede uno esperar mucho. Si a eso le aunamos que el día completo llovió… Pero esta vez uno podía felizmente cantar esa estrofa conocida por los devotos: Oh God is raining, but I’m not complaining…
Llegue al lugar a las 6 p.m., el estacionamiento aún sin llenarse pero con gente en los carros escuchando sólo Depeche a todo lo que el sonido de cada carro puede dar. A simple vista se podía ver la variedad de nacionalidades como nunca antes las había visto en otro show aquí o en cualquier otro lugar.
La bola (no) de cristal con las inciales de la banda parece indicarnos que estamos a punto del comienzo. Las 9 p.m. era la hora en que esperabamos ver entrar a los chicos de Basildon, Essex, sin embargo tuvimos que esperar 30 minutos más, lapso en el que entre risas nerviosas bromeabamos diciendo que pronto saldría el manager del grupo a pedir disculpas por la cancelación de último minuto, o diciendo que simplemente era nuestra suerte (de Bárbara y mía) en esta ciudad, donde a cada concierto que vamos el grupo/cantante principal entra al escenario demasiado tarde. Lo que al fin sucedió: luces fuera y uno a uno los integrantes de Depeche Mode versión “Live” entran al escenario, saludando al sorprendente público que llenó el inmueble y que desde ese momento hasta el final no usó las sillas, por lo menos no en donde el que escribe estaba.
Primeras notas, resultado del sueño de orquestacion de Martin para que la banda termine de tomar posiciones. Dave es el último en entrar (como es de esperar) y se detiene justo entre los lugares de Fleth y Peter para levantar las manos en señal de “aquí me tienen”, haciendo levantar los decibeles por alaridos del público, siendo ésta la última señal de que será una noche especial.
A PARTIR DE ESTE MOMENTO CONTIENE SPOILERS
“In chains” suena con guitarra y batería potente, Dave toma posición y empieza a provocar a la audiencia con su cansada pero todavía potente voz, sin muchos movimientos pero con su simple prescencia llenando el escenario, que esta vez no tiene pantallas laterales y sólo en la parte central el andar sin parar de una mujer y lo que Anton parece decirnos, sin duda, un gran forma de abrir la noche.
![]()
“Wrong” Wrong Wrong… y la gente suelta un alarido, porque lo único que podría estar mal es que alguien se sentara o que no empezara a mover el esqueleto. Dave sin duda da lo mejor de sí, aun sufriendo por lo que le exige la canción, sin duda cansado pero sonando en perfecto balance, con un potente bajo, batería completamente envolvente y sintetizadores hipnotizantes, una rola para mantener para siempre.
“Hole to feed”, est confirmado señores: estamos aquí amando y compartiendo lo que más nos gusta, seguro no es una canción que veremos en próximos tours, pero en el presente continúa el proceso de llevar a la gente a un punto… Dave con su presencia y su entusiasmo logra meter al público en la rola, haciéndoles levantar las manos para aplaudir al ritmo de la batería. Dirían los argentinos: “lo que es lindo… es lindo”. Aquí nada se ha roto ni por dentro ni por fuera, somos escogidos y bendecidos, seguimos compartiendo sin vacios que cubrir… ni siquiera los brazos de Dave que para este momento ya lucen sus conocidos tatuajes…
Dave saluda dudando donde está… “Good evening Ft Lauderida” (?) lo que hace estallar las risas de Martin y compañía, pero Dave agrega entonces “Miami” al saludos y la audiencia corresponde con gritos, risas y aplausos.
“WIMS” aún dentro del inmueble, en el cielo del desierto sin fin, nos vigilan… nos incitan a cantar y ponernos en las alas de la imaginacion… del que ve lo invisible y que llena los vacíos de nuestras andanzas… pedimos perdón gritando que entren en nuestro ser y vivir lo que hemos vivido, retando al más fuerte a ser capaz de cambiar el rumbo… Dave nos guía a entonar ese grito desesperado, preguntando una y otra vez… pidiendo que lo saquemos sin temor a ser castigados… después de todo ya estaba escrito… siendo Dave el vivo ejemplo de miles de andanzas nos hace entrar en comunión, a gritar y no escuchar si los que están al costado lo hacen igual o más fuerte. Martin esta vez no brinca por todo el escenario, sólo es testigo de sus propias palabras y las acompaña con la guitarra que pide más de nosotros, la batería y el bajeo sin duda potentes nos empujan a lograr el objetivo.
“It’s no good” sí, todo está bien, aun con las notas distorsionadas de Peter Gordeno, todo está bien y es hora de seguir pecando, de ser arrogante, Dave sabe de eso, sabe buscar las miradas de las mujeres después de hacer sus movientos de cintura bajando y subiendo… provocando… siendo paciente… y más bien impacientando y derritiendo a las mujeres, mandándoles besos al aire y, por qué no decirlo, dando envidia a los hombres. Martin con su guitarra de estrella y los demás miembros de la banda son testigos de que el lugar completo canta el coro una y otra vez: ok , ustedes ganan, saben que los necesitamos…
“a ? of time”, es tiempo de seguir jugando… de entrar en las mentes perversas de esta maquina de lujuria que nos tiene como devotos de su oscuro pero envolvente mundo. Tiempo de que Dave se tome las partes nobles en señal de juego, para ellas… un festín, para ellos… la sonrisa perversa cuando somos descubiertos por otros que tienen una mente igual o más lujuriosa que quien canta y quien escribe.
“Precious”, momento de distraer la lujuria, de dejar atrás peleas, de ser responsables de nuestros actos, de aceptar que fallamos, de pedir al creador que mire con los ojos de los seres a los que amamos y que sin querer ponemos en una encrucijada. Momento para que el mismo diablo se arrepienta de los errores cometidos y quede al borde de las lágrimas. Momento para leer la mente de los que escriben enviándonos un mensaje para aceptar y entender que no hay religión, materia o imagen concebida por la mente del hombre que nos dé enseñanza como la que el ser supremo, la verdad y amor nos pueden dar. Momento para ver que Martin y Dave forman concavos y sienten el uno al otro por lo que ambos han pasado… y el público abrazándolos en una comunión excepcional, cantando cada nota para hacerles sentir que aquí también estamos y aquí seguiremos…
“FOTW”, ok, tenemos nuestros momentos de cordura, de arrepentimiento, pero somos mentes complicadas, Dave sigue moviendo la cintura y buscando más víctimas de su mirada y su sonrisa retadora que pide que se le acerquen, que se atrevan a sentirlo… a besarlo… a morir en el cadencioso ritmo de la música, una vez más somos corderos y presa fácil de la oscura y sensual mente del otrora hombre con alas traída a la realidad por el hombre de las siete vidas… poniéndonos en ansiedad, sintiendo la urgencia de fundirnos en uno solo antes de ser separados por la muerte.
El tiempo de que Dave dé un descanso a su voz y a las mujeres que están a punto del infarto. Empapados todos en sudor, ayudados por el dueño del lugar que estaba ahorrando energía y siendo gentil con el ambiente y con los cuidados de la voz de Dave. Momento generalmente esperado para que muchos hagan uso del baño o compren más bebidas embriagantes… quizás el aroma de hierbas o lo que sea, pero esta vez no hubo quien se sentara ni quien saliera, no en el lugar donde estabamos nosotros…
“Little Soul”, así pues, Martin y sus monstruos toman el escenario escondidos en la figura de la timidez, entonando notas que hacen sentir en el aire brillos que engañosamente iluminan nuestras mentes, luces más brillantes que el propio atuendo de Martin, quien nos recuerda que son sus palabras repicantes las que nos dan el gozo y el dolor dentro de este singular universo Mode, que es él quien nos ha dejado esta huella ya imposible de borrar. El público escucha atento, los más devotos cantan cada palabra, todos seguimos el sonido del blues de Martin y al final todos sabemos que él tiene razón, sabemos que él es, en parte, el gran responsable de esta devoción… aplausos y gritos de reconocimiento al maestro…
“A? of lust”, seguimos llevados de la mano por Mr. Gore, con la fragilidad de quien inicia una vida en cualquiera de sus representaciones, material o espiritual, entendiendo nuestras flaquezas, sabiendo de nuestras fortalezas, mostrando nuetros miedos pero dispuestos a conjugar todo lo que nos une para que el lugar que compartimos no se desmorone. Cada palabra cantada desde el fondo de más de 15 mil almas unidas a la sublime interpretación que lleva a las lágrimas hasta a un corazón de roca. Es nada menos que Mr. Gore en todo su tímido esplendor, quien al final agradece con una sonrisa y regresa al rincón donde nadie lo vea para que llegue Dave y lo haga ruborizar una vez más al pedirle al público una nueva ovación que no se hace esperar… mágico… simplemente mágico
“Miles Away”, Dave toma nuevamente el escenario para sacar sus propios fantasmas, y tratando de seducir a la más pura forma de un adolescente, tratando de adivinar si verdaderamente estamos ahí o estamos lejos… él sabe que nuestras miradas dicen la verdad, pero no estamos tan lejos como el vértigo del alucine que el universo parece mostrar… simplemente ahí estamos esperando por más de él y de la banda…
“POT”, y nos dan más… verdadero festín de baile, brincos al ritmo de pelotas de la esfera mágica, Dave goza, levanta las manos, baila, canta, da giros más estéticos y suaves, establece las normas de la fiesta y nos encamina a un regocijo que sólo tendrá fin hasta que enciendan las luces…
“IYR”, pero antes, déjenme en esta luz incitante, esa luz que a los toros les excita y hace arremeter, déjenme olvidar que el lugar donde estoy es una arena y convertirlo en mi rincón de cachondeo, donde la música crece, las palabras invitan y la insoportable levedad del ser accede al momento de la pasión… increíble interpretación, público olvidándose de los de al lado, Dave ensimismado, provocando suspiros y arrancando deseos carnales de las mujeres.
“IFY”, su reinado ha llegado y su excelencia musical retumba en nuestros oídos. Christian hace temblar el edificio, electrifica a todos los presentes, el bombo se siente más fuerte que nunca, quizás un poco exagerado técnicamente, pero sin duda nos hizo sentir, y muy fuerte, esta rola… amada por Dave, odiada por los puristas del Mode.
“ETS”, no hay palabras que describan momentos como éste, sonrisas de Dave y compañía. Baile, besos al aire, juegos entre Mart y Dave, quien se mueve de un lado a otro, usa la pasarela, incita la gente, Christian y su solo, Gordeno dándole un toque disco, Dave con más movimientos sensuales, alucines espaciales y en medio de todo esto las lágrimas por razones especiales… qué más se puede pedir si todo lo tengo aquí…
“NLMDA”, pero claro que hay más… porque todos quieren más, la banda y el público: correr , bailar, gritar, no dejarnos caer de este éxtasis, ¡qué importa quién lleva los pantalones! Seguro que vamos en el camino, lado a lado, ustedes y nosotros. Y no, no hay manera de caer, ni el viento más fuerte nos tumbará, sólo logrará unirnos y hacer oleadas humanas que aparentemente nunca dejan de sorprender a Dave…
“STD”, primer encore para que Martin regrese y nos deleite una vez más con su profunda interpretación de otro clásico, haciéndonos rogar desde el fondo de nuestros motores, pidiendo ser entendidos. Somos mentes enfermas, amantes de los vuelcos de la lujuria, arrogantes para no pedir amor… esta ha sido y será una preferida de Bárbara.
“Stripped”, Dave nuevamente ataca con los mensajes oscuros que nos llevan a lugares de tranquilidad, lejos del caos de las grandes urbes, donde reclaman la transparencia hasta los huesos, donde no existe nada más que las horas propias que se gozan en pláticas personales sin influencia de ningún medio. El público sigue dejándose llevar por Dave, que sonríe y se grita una y otra vez a sí mismo y al mismo tiempo exige más de nosotros.
![]()
“BTW”, más ritmo hipnótico, bailes cadenciosos, suaves movimientos buscando miradas, brincos de la gente, aplausos al ritmo de la música, Dave pidiendo por más cantos de coros, la gente completamente loca accede, estamos entregados en bandeja de plata.
Segundi y último encore, Dave: “this one is for you”, caderas gigantes moviéndose sensualmente, manos invitando a la devoción, fe renovada desde la primera nota, gente volviéndose loca… no hay más que decir… la fe sigue intacta…
Presentación de la banda, abrazos y risas… el fin del tour en USA ha llegado.
It’s filling me up
With new life
The stars in the sky
Bring tears to my eyes
They’re lighting my way
Tonight
Esta es la primera vez que But not tonight se hace presente para mí sin ser aún tocada en un concierto… las palabras lo describen…